Desde pequeña me ha gustado viajar y conocer diferentes lugares, pero primero decidí empezar a conocer mi país, a diferencia de muchos que quieren ir a otros países primero. Colombia, se encuentra ubicado en América del Sur y Limita al este con Venezuela y Brasil, al sur con Perú y Ecuador y al noroeste con Panamá, es muy grande y posee grandes riquezas naturales, aquí podemos encontrar variedad de flora y fauna y grandes ríos que atraviesan el país. Pero, además de esta riqueza natural Colombia no sólo posee gran diversidad en cuanto a naturaleza, ya que la comida que se prepara en los diferentes departamentos es deliciosa, entre nuestro amplio menú encontramos: la bandeja paisa, el ajiaco, arroz con coco, los patacones, el pescado frito y el cuy, los cuales representan muy bien a cada región y en general al país.
Pero una de las cosas que más me gusta de mi país son los paisajes que veo cuando viajo, ya que al obsérvalos puedo vislumbrar la inmensidad y variedad que tiene Colombia, las montañas pueden ser verdes, cafés, negras, amarillas o rojas todo depende del sector en el que me encuentre ubicada, igualmente el cielo es claro y muy azul, cuando me quedo observándolo recuerdo que tan pequeña soy ante este paisaje tan majestuoso, al igual que las noches; son negras y puedo observar claramente la luna junto con las estrellas, siempre presente e iluminando mi camino.
Me gusta la combinación de colores que puedo ver cuando viajo, y las formas que puedo construir mientras observo las nubes, pareciera que alguien hubiera acomodado todas las piezas de modo tal que cuando se unieran fueran perfectas, que con un pincel hubieran trazado las líneas y pintado con los colores apropiados para hacer soñar a quienes viven allí.
Por ejemplo, es interesante observar los atardeceres en Boyacá o el amanecer en la Guajira, son imágenes que han quedado en mi mente para siempre, igualmente la lluvia hace que el verde se vea intenso y que después el sol sea más brillante y resplandeciente.
Puede que en otro lugar del mundo, también, suceda esto pero para mi los paisajes de Colombia son únicos e incomparables, son armoniosos y me trasmiten paz, pero como en todo cuento de hadas siempre hay personas malas que destruyen y acaban con la majestuosidad que tienen frente a ellos y eso está sucediendo con los paisajes de mi país.
Pero una de las cosas que más me gusta de mi país son los paisajes que veo cuando viajo, ya que al obsérvalos puedo vislumbrar la inmensidad y variedad que tiene Colombia, las montañas pueden ser verdes, cafés, negras, amarillas o rojas todo depende del sector en el que me encuentre ubicada, igualmente el cielo es claro y muy azul, cuando me quedo observándolo recuerdo que tan pequeña soy ante este paisaje tan majestuoso, al igual que las noches; son negras y puedo observar claramente la luna junto con las estrellas, siempre presente e iluminando mi camino.
Me gusta la combinación de colores que puedo ver cuando viajo, y las formas que puedo construir mientras observo las nubes, pareciera que alguien hubiera acomodado todas las piezas de modo tal que cuando se unieran fueran perfectas, que con un pincel hubieran trazado las líneas y pintado con los colores apropiados para hacer soñar a quienes viven allí.
Por ejemplo, es interesante observar los atardeceres en Boyacá o el amanecer en la Guajira, son imágenes que han quedado en mi mente para siempre, igualmente la lluvia hace que el verde se vea intenso y que después el sol sea más brillante y resplandeciente.
Puede que en otro lugar del mundo, también, suceda esto pero para mi los paisajes de Colombia son únicos e incomparables, son armoniosos y me trasmiten paz, pero como en todo cuento de hadas siempre hay personas malas que destruyen y acaban con la majestuosidad que tienen frente a ellos y eso está sucediendo con los paisajes de mi país.


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